Crowdfunding y música española

El mundo de la cultura ha sido uno de los sectores que mejor han sabido aprovechar el auge del crowdfunding como vía de financiación alternativa. Concretamente, los músicos han visto en el crowdfunding una forma de conectar directamente con sus seguidores y observar cuánto apoyo pueden recibir de su comunidad. En ese sentido, el crowdfunding también es útil para calibrar hasta qué punto el músico en cuestión tiene popularidad o hasta qué punto su producto musical puede tener éxito. No se trata, por tanto, solamente de financiar un álbum, sino de validar un concepto musical.

En España, Extremoduro son considerados los pioneros en esta práctica puesto que ya lo pusieron en marcha en 1.988, cuando consiguieron financiación para su primer disco (Rock Transgresivo) vendiendo vales de mil pesetas. Algunos de los nombres de los mecenas de aquel disco fueron incluidos en la contraportada del álbum original, algo muy similar a lo que se hace en muchas de campañas actuales de crowdfunding como contraprestación a ciertas aportaciones. También Ixo Rai, grupo aragonés, empleó una maniobra similar para financiar la publicación de su primer disco a principios de los 90.

En España no han sido pocos los músicos que han optado por este tipo de financiación. Aquí van algunos ejemplos:

Las dos campañas de Jero Romero

Jero Romero, integrante de la desaparecida banda The Sunday Drivers, ha sacado partido al crowdfunding en dos ocasiones ya. En 2011, tras su salida de la banda, se propuso sacar su primer disco en solitario, buscando recaudar 10.500 euros. Al final consiguió más de 18.000, lo que supuso un gran éxito y la confirmación de una buena comunidad de seguidores interesados en la música de Romero. En 2014 repitió la fórmula y dobló la cifra solicitada: 26.695 euros, sobre los 13.500 que había inicialmente como objetivo. En ambos casos, la plataforma empleada fue Verkami.

Virginia Labuat

La cantante, conocida en España por haber sido la ganadora de la sexta edición del concurso televisivo Operación Triunfo, financió mediante crowdfunding en 2015 su primer disco en solitario, llamado Bluebird. La campaña emprendida en Ulule, con un lema que reza “Desanudar el alma cantando mis canciones, a mi manera”, se financió de forma exitosa, ya que consiguió un 152% de la cantidad solicitada, que era de 15.000 euros.

Rap y crowdfunding

El de los raperos es uno de los colectivos musicales que más partido le han sacado al crowdfunding. El rap es un género que conecta de forma muy directa con los fans, creando fidelidades y vínculos muy fuertes con los músicos.

chojin

El rapero madrileño El Chojin

El Chojin, conocido rapero madrileño de ascendencia ecuatoguineana, comenzó una campaña de crowdfunding en la plataforma My Major Company destinada a financiar la grabación y distribución del disco llamado Energía. Y, con sus más de 50.000 euros obtenidos se convirtió en el récord absoluto de la plataforma, dato más sorprendente aún si se añade que la cifra solicitada era de 12.000 euros.

Un colaborador habitual en el mundillo del rap español, Swan Fyahbwoy, también empleó la plataforma My Major Company para financiar su disco, titulado BL4QKFYAH. Con un estilo entre el reggae y el dancehall, Fyahbwoy puso como cifra objetivo 20.000  euros y… casi bate el récord de El Chojin, alcanzando poco más de 50.000 euros también.

Otro de los raperos que empleó la misma plataforma para financiar su álbum fue Nerviozzo, integrante del grupo Duo Kie junto a Locus. También partía de 12.000 euros de objetivo, doblando finalmente la cantidad y logrando financiación para su disco llamado Colapso Nerviozzo. Lo interesante de su propuesta era que el disco sólo podía obtenerse a través de su campaña de crowdfunding, puesto que luego no se comercializaría a través de otros canales (ni tiendas físicas, ni venta digital).

El disco de Mürfila y la recompensa del tatuaje

A veces, para conseguir completar exitosamente una campaña de crowdfunding es necesario arriesgar. Mürfila, a través de la plataforma Verkami, tuvo la buena intuición de incluir una curiosa recompensa: quien aportara 5.000 euros se vería recompensado, entre otras cosas, con que su nombre fuera tatuado en el cuerpo de la cantante. Y eso salvó la campaña: la cantidad objetivo era de 6.000 euros, consiguiendo poco más de 7.500 al final del proyecto. Y, sí, la única recompensa disponible de tatuaje fue adquirida. Así que un poco de riesgo puede ser la diferencia entre lograr financiar una iniciativa o no.

El proyecto audiovisual de Soraya

Otra cantante salida de Operación Triunfo que se valió de una campaña de crowdfunding para sacar su proyecto adelante. En este caso, se trataba de la financiación de un videoclip que haría sinergia con un cortometraje. Una propuesta interesante, aunque algunas voces apuntaban a cierto falseamiento de la campaña.

El doble éxito de Izal

Al igual que Jero Romero, el grupo Izal triunfó doblemente en sendas campañas de crowfunding. En 2011, a través de Verkami, y en 2013, a través de My Major Company. Izal, cuyo éxito actual ha sido una sorpresa incluso para sus propios integrantes, se apoyó en las campañas de financiación colectiva para publicar sus álbumes, y cabe decir que sin esas campañas el éxito que hoy han cosechado no se explicaría por completo.

El crowdfunding puede convertirse en uno de los elementos claves en el sector de la música para empoderar a los creadores y sus seguidores, con total seguridad su crecimiento será imparable.

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